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sábado, 16 de julio de 2022

Manu Levin en La Base.

Reflexión sobre la participación en el programa de Antonio García Ferreras después de los audios del Excomisario Villarejo.

https://go.ivoox.com/rf/89862434
 

jueves, 26 de mayo de 2022

Patria de pandereta.

 Se pueden dar por sentadas ciertas cosas, pero al menos no con mi consentimiento, podríamos decir. La ultraderecha ya está blanqueada, tanto que ya está gobernando en una Comunidad Autónoma. Y para que ello se haya producido han sido cómplices los votantes, por supuesto, pero también los medios de comunicación y la indiferencia de muchos ciudadanos. Esa misma indiferencia y pleitesía que ha hecho que el emérito se pasee por esta patria con la cabeza alta y “sacando pecho”. Patria de pandereta, se dice. Yo, particularmente, le tengo mucho respeto a la pandereta.

sábado, 16 de abril de 2022

Sobre la guerra.

 Defender posiciones hacia la paz desde la comodidad del hogar puede parecer de dudosa efectividad además de idealista, buenista, hipócrita, etc. Y, sin embargo, defender llevar armas y aumentar el gasto militar no se defiende la opinión desde la comodidad hogareña ni se muestra contradicción alguna cuando la guerra prosigue. Oye, con un par…, de claveles.

https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/suecia-finlandia-otan_129_8918973.html

lunes, 15 de marzo de 2021

Socialismo o libertad

 
        

               No vendría mal consultar de vez en cuando algún diccionario. Ya sabemos lo rico, variado y vivo que es el idioma español, por ello es recomendable visitar el de Nebrija, el de María Moliner, si se quiere alguno más actual el de la Rae o, para los atrevidos en la era digital, alguno en internet.

            Digo esto porque estoy viendo cómo se manipulan el significado de algunas palabras, intencionadamente o…, intencionadamente. Y es que las palabras no tienen ideas, las ideas se expresan con palabras, que no es lo mismo. Y claro, decir por ejemplo la palabra libertad y asociarla a la ultraderecha y al fascismo quizá sea pervertir un poquico el lenguaje.

            Quitar la libertad para los manipuladores de las palabras es, por ejemplo, limitar los movimientos de la ciudadanía cuando hay una pandemia que ha causado decenas de miles de muertos y damnificados. Ya lo dijo no sé quién ni me importa: “La libertad es hacer lo que me salga de los…” Pues muy bien, viajemos con el coche a doscientos por hora, si me multan estarán coartando mi libertad. La libertad de ser idiota, claro.

            No sé a ustedes, pero a mí me encantan los juegos de palabras. Uno pegadizo y muy de moda es: Socialismo o libertad. Desarrollando un poco la frase sería algo así como: Yo, que no soy socialista soy la que os puede ofrecer libertad. Y claro, cuando lo dice una persona de derechas sería gracioso si no fuera tan peligroso. Si te dicen fascista estás en el lado bueno, ha llegado a decir. Y es que fascista es un insulto…, si no eres fascista, claro ¡Ay!, cuántos momentos de libertad nos ha dado la derecha. Siempre peleando porque pudiéramos disfrutar de ella: Divorcio, aborto, matrimonio homosexual, eutanasia, educación y sanidad públicas… Siempre al lado del que menos tiene y más necesita, admiradores de Robin Hood.

No dice: Fascismo no es libertad porque entonces dejaría de ser un juego de palabras y se convertiría en una frase con verdad. Y, de todos es sabido, que las frases compuestas por palabras con verdad son muy aburridas y se están pasando de moda. Como sigamos por este camino solo serán pronunciadas por valientes; y allí quedarán las palabras: relegadas, marginadas y ocultadas. O peor aún, moldeadas y manipuladas para servir al fascismo.

miércoles, 26 de febrero de 2020

38 días de huelga


UGT y la huelga de Parques y Jardines
Es triste y desalentador. Más de doscientos trabajadores entonando cánticos, en la puerta de la sede de un sindicato, en contra de los supuestamente defensores de dichos trabajadores. Es una sensación amarga y dolorosa, aunque no se pertenezca a dicha organización sindical. Sin los sindicatos el trabajador está muerto, laboralmente hablando. Es una realidad. Son los interlocutores válidos cuando hay cualquier negociación; nada, absolutamente nada, pasa sin la aprobación de los sindicatos. Prejubilaciones, ERES, convenios, pactos…, es la única comunicación con la patronal. Y si no es así, pónganse a temblar los carentes de representación sindical. Claro que es mejorable y criticable cualquier labor, pero los sindicatos mayoritarios son el reflejo de la sociedad y sin ellos el panorama no sería mejor. Y esto lo deberían saber hasta los representantes de los sindicatos minoritarios. Porque una cosa es querer cambiar las cosas y otra destruir las existentes. Dejando un hueco vacío mientras tanto.
Entonces, ¿por qué en el conflicto de Parques y Jardines, UGT está siendo criticada por los jardineros en lucha? Pues porque los delegados son encargados y mandos intermedios, o sea, puestos de confianza de la empresa. Y la empresa pone como condición en la negociación del convenio, que se refleje la consolidación de las contribuciones cobradas durante años ajenas al pacto laboral ¿Ahora se entiende un poco mejor? Y, ¿es legítima la petición de dichos mandos intermedios de consolidar la parte extra pactada entre ellos y la empresa, reflejándolo en el próximo convenio? Pues probablemente sí, pero si para conseguirlo, la empresa, lo emplea como intercambio en una negociación, siendo condición para avanzar en la misma, estarán de acuerdo conmigo en lo anómalo de la situación. No ponen no, los representantes empresariales, tanto empeño en que las jardineras recuperen el poder adquisitivo.
 ¿Este dinero, que hasta ahora pagaba la empresa a los encargados y demás puestos técnicos, de dónde saldría si se introduce en el nuevo convenio? Pues efectivamente, al estar integrado dicho convenio en los nuevos pliegos de condiciones, saldría de las arcas públicas. Es decir, además de beneficiarse del aumento salarial propiciado tras el conflicto, se incrementaría esa subida a la parte consolidada. Y todo esto lo consiguen beneficiándose de una huelga que no hacen ellos.
Así pues, la connivencia entre empresa y UGT no es sospechosa, es evidente. De ahí el enfado de la plantilla huelguista. ¡Ay! Más de un mes de huelga y lo que te rondaré morena…, o rubio; y un sindicato, supuesto defensor de los trabajadores, al ladico de la patronal contribuyendo a alargar un conflicto ya, de por sí, largo ¿A que es como para estar triste y desalentado?